10 de marzo de 2015

Dream Cream de Lush, comética hand-made with love in England

Llegó Navidad y alguien me regaló un selección de potingues muy divertidos de Lush, tienda de cosmética alternativa que no conocía.

Aún no he tenido tiempo de probar toda la selección; hay varias cosas que son para utilizar en la bañera, tipo sales de baño y divertidos potingues que se derriten con el calor de la piel... Quizás más adelante los pruebe, pero por el momento os puedo hablar de la maravillosa crema hidratante corporal que sí he tenido el placer de probar durante unos meses.

Dicen que Dream Cream es el número 1 de los productos de esta marca inglesa tan especial, que presume de una imagen muy relevante y fuera de lo común. Está pensada para ser utilizada en pieles sensibles e incluso atópicas y está hecha a base de leche de avena, usada tradicionalmente como tratamiento calmante y agua de rosas.

Tiene un aroma inusual que a mí personalmente me relaja mucho ya que me recuerda a la lavanda. Además, su textura es bastante untuosa pero muy fresca y nada grasa, así que cuando la aplicas sientes que envuelve toda tu piel, llenándola de frescura y suavidad con su sutil aroma relajante.

Me gusta la filosofía Lush porque es respetuosa con el medio ambiente y, al margen de ser muy innovadora y divertida; muchos de los productos son sólidos, sí, sí, con cuerpo y alma, con lo que; punto positivo, pueden presumir de no necesitar envase para su comercialización.

Otra diferencia importante y trascendental es que realizan todos sus productos de modo artesanal, a mano, y siempre utilizan componentes y esencias naturales. Esta compañía no utiliza animales para testar sus productos, e incluso hacen campaña contra estas prácticas en su web.  Además siempre muestran su lado más "friendly" con el medioambiente, incidiendo en el reciclaje de los botes de algunos de sus
productos.

Gracias Lush, nos tranquiliza saber que detrás de una multinacional existen este tipo de valores.